Ago 222018
Parmesano, I love you!

¡Hola!

Espero que el verano esté yendo fenomenal =)
A mí me han reliado más de lo que quería en un principio, pero bueno, no me quejo 😉 Como os dije fui a Escocia a pasar unas semanas, os contaré un secretito…¿conocéis una página llamada GuesttoGuest? Es una plataforma para intercambio de casas (1ª, 2ª vivienda…), yo la conocí gracias a mi novio que la usan desde hace tiempo. La verdad es que es una maravilla, conoces más íntimamente las ciudades a las que vas y tienes toda la comodidad que brinda una casa particular. Además lo que no gastas en pagar el alojamiento (que a veces es lo más caro del viaje) lo gastas en comer :)) ¡Turismo culinario!
Cuando volví a casa y me iba a organizar para el blog y demás me enredaron para ir a Tánger y Ceuta…con lo que me gusta viajar, no pude decir que no! Pero ya estoy por aquí =)

Bueno, que me voy por las ramas…¡Viva el queso parmesano!
Yo me fui a Escocia y mi hermana a Italia, así que como aquí todos somos de buen comer los regalitos que trajo fueron queso y pasta. ¿Os he dicho ya cuánto la quiero?
Tengo que deciros que ella vino muy sorprendida de la de cosas sin lactosa que se encontró, sobre todo helados que con el calor que pasó los agradecía muchísimo.
Aunque desgraciadamente ocurre lo mismo que aquí: en el supermercado encuentras miles de cosas sin lactosa pero cuando vas a comer fuera… “No, lo siento no tenemos”. Espero que algún día cambie la situación.

Pues el queso que trajo mi hermana no es otro que el parmesano. Ese queso que, personalmente, he redescubierto en estos años de intolerancia a la lactosa. Para mí antes era demasiado curado y fuerte, tan solo me gustaba un poquito en la pasta. Sin embargo, hace tiempo descubrí que los quesos curados durante más de 1 año pierden la lactosa ٩(˘◡˘)۶ a partir de ese momento empecé a utilizarlo más en las comidas.

Las tapitas de parmesano con anchoa son un manjar.

Pues bien, hoy os traigo una carbonara con muuucho parmesano, sin nata y con yema de huevo. Creo que la salsa carbonara tiene tantas variantes como gente que la hace. Así pues, la original no lleva nata, se hace con huevo que se mezcla con el queso para luego verterlo en la pasta. Esta receta que comparto con vosotros no es “la carbonara italiana original”, pero está muy rica y si os gusta el queso, os va a gustar ^·^

 

Preparación:

  • Picamos la cebolla y la pochamos ligeramente en una sartén, añadimos el bacon en taquitos y salpimentamos. Cuanto esté listo, con el bacon bien doradito, apagamos el fuego y reservamos.
  • Cocemos la pasta como indique el paquete (nosotros usamos la italiana que trajo mi hermana). La escurrimos y le rallamos queso parmesano en abundancia. Dejamos que se vaya fundiendo mientras nos deleitamos con el olor.
  • Batimos las dos yemas de huevo, agregamos nuez moscada y lo mezclamos con la pasta que ya no estará tan caliente después de mezclarle el queso. Así no se nos cuaja mucho el huevo.
  • Por último mezclamos todo en el bol para servir y a disfrutar.

 

Yo soy la tonta de la pasta, ME ENCANTA. De todo tipo, colores, sabores…me chifla de verdad. Este plato es uno de mis preferidos.

Un truquito cuando vayamos al super para saber si el queso tiene más o menos lactosa es mirar el contenido de azúcares, si es inferior a 0,5 gr por cada 100, significa que tiene muy poquita lactosa y los que somos bastante intolerantes lo pasaremos sin problemas. Yo con el parmesano no tengo dolor, gases ni nauseas.

Espero que os haya gustado la receta.

Un beso.


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